El pederasta de Madrid (y 2): ¿Y después?

Supongamos que Antonio Ángel Ortiz Martínez es el pederasta de Madrid. Supongamos que las ruedas de reconocimiento a las que está siendo sometido estos días se convierten en las bisagras de la puerta de acceso a la celda en la que cumplirá la correspondiente condena. ¿Y después? Si este horripilante suceso ha servido para constatar las carencias de nuestro sistema jurídico-penal en la gestión de la presunción de inocencia -ver El pederasta de Madrid (1)-, también es ejemplo de su incapacidad para controlar la reinserción de delincuentes que actúan por una pulsión sexual.  Sigue leyendo

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El pederasta de Madrid (1)

Les supongo tan pendientes como yo de todo cuanto acontece en torno al pederasta de Madrid, un agresor sexual de menores que durante meses mantuvo en vilo a todo un barrio de la capital, el de Ciudad Lineal, y obligó a la Policía a dedicar un centenar de hombres a su captura, no sin antes reclamar la colaboración del FBI. Una vez arrestado, los investigadores le atribuyen el secuestro y violación de cinco niñas de entre 5 y 11 años, así como otros tres intentos que por suerte para sus víctimas fracasaron.

Tras seis meses de una investigación policial que a buen seguro supera el guion de muchos de los episodios de ‘Mentes criminales’, el presunto pederasta cayó el pasado 24 de septiembre. Y sobre la mesa han aparecido dos graves disfunciones de nuestro sistema jurídico-penal que se repiten con cierta frecuencia sin que el marco legal vigente aporte soluciones al problema. Sigue leyendo