La factura de Bankia la pagamos todos

800 millones de euros, que se dice pronto. Casi un punto del PIB. Esa es la fianza por responsabilidad civil exigida por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andréu a los impulsores de la salida a Bolsa de Bankia: el expresidente Rodrigo Rato, los exdirectivos Francisco Verdú, José Luis Olivas y José Manuel Fernández Norniella, así como al Banco Financiero y de Ahorros (BFA), sociedad que agrupa el negocio bancario de siete antiguas cajas españolas, entre ellas CajaMadrid y Bancaja. El objetivo: asegurar las posibles indemnizaciones a las que tendrían derecho quienes en junio de 2011 compraron acciones del nuevo banco sin saber, como sospecha el juez, que sus máximos responsables ocultaron la verdadera situación contable de la entidad. La cuantía es todavía imposible de determinar, pero si hay que pagar lo haremos todos los contribuyentes.

El consejo de administración de Bankia, con Rodrigo Rato en el centro, el día de la salida a bolsa.

El consejo de administración de Bankia, con Rodrigo Rato en el centro, en la salida a bolsa.

Sigue leyendo