La forzada renuncia de Torres-Dulce

A veces no es fácil el ejercicio periodístico. Coinciden hoy casi todos los medios de comunicación en que el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, presentó este jueves su dimisión por la falta de sintonía (versión amable), cuando no por su abierto enfrentamiento (versión más dura), con el Gobierno. Pero casi ninguno de ellos repara en que esa explicación, en cualquiera de las dos interpretaciones, no justifica una renuncia de este tipo. En realidad, el jefe del Ministerio Fiscal abandona forzado por un Ejecutivo que busca un respiro en el frente judicial ante un año tan electoral como 2015.

Eduardo Torres-Dulce, ex fiscal general del Estado.

Eduardo Torres-Dulce, ex fiscal general del Estado.

Sigue leyendo

Anuncios

Una Justicia inerme ante la corrupción

Francisco José Granados Lerena es un militante del Partido Popular (PP) que entre el 25 de julio de 2008 y el 17 de junio de 2011 ostentó el cargo de Consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid. A finales de 2009 puso en pie de guerra a los abogados de oficio madrileños porque suspendió durante meses el pago de sus haberes. “Hay personas que han elegido una profesión liberal y han decidido convertirse en funcionarios sin oposición y vivir únicamente del turno de oficio, y eso no se pude mantener”, explicó.

En 2010, limitó por decreto el acceso a la justicia gratuita: “El Gobierno de la Comunidad de Madrid no está dispuesto a seguir manteniendo los abusos que se están produciendo en la aplicación del turno de oficio”, insistió. En 2011, abogó por devolver al Estado las competencias en materia de Justicia porque son “caras y complicadas”, “no tienen ningún sentido”, y por eso en Madrid su gestión se ha convertido en “un carajal”.

Sí, es el mismo Francisco Granados que acaba de ser encarcelado por encabezar la trama desarticulada con la ‘operación Púnica’, una vasta red corrupta que conseguía la adjudicación de numerosos contratos públicos a cambio de pingües comisiones que han ido apareciendo almacenadas en cuentas de diversas entidades bancarias de Suiza, varias de ellas a su nombre. Sigue leyendo

Despropósitos de la Fiscalía

Uno de los brocardos más conocidos de la ciencia jurídica proclama que “dura lex, sed lex”, latinajo que por conocido no necesita traducción. Muy presente ha debido tenerlo el fiscal de Madrid que, el pasado martes, hizo llegar al Juzgado de Instrucción 40 el escrito en el que reclama un total de 74 años y tres meses de cárcel para quince jóvenes detenidos durante los incidentes que siguieron a la ya famosa manifestación celebrada en la capital el 15 de mayo de 2011.

Para los que como a mí ya nos flaquea la memoria, un rápido recuerdo: aquel lejano día, unas 3.000 personas recorrieron el corazón de la ciudad en manifestación autorizada bajo el lema “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. A su término se produjeron una serie de altercados en las inmediaciones de la Puerta del Sol. Un centenar de jóvenes acamparon esa noche en la plaza en protesta por la dura actuación policial. Fueron desalojados dos días después, pero ya habían sembrado la semilla de la que germinó el movimiento de los indignados, que pobló de acampadas el mapa español y dio la vuelta al mundo bajo el hashtag #Spanishrevolution.

El movimiento 15-M celebró en la Puerta del Sol el primer aniversario de su nacimiento

El movimiento 15-M celebró en la Puerta del Sol el primer aniversario de su nacimiento

Sigue leyendo

Actitudes irresponsables ante la violencia de género

Les supongo al tanto del episodio protagonizado este verano por una joven que denunció haber sido violada por varios adolescentes durante los festejos de la Feria de Málaga. En pleno secano informativo estival, la denuncia adquirió tintes de noticia de primer orden y llenó muchas páginas de periódico y minutos en los informativos de radio y televisión.

El sistema de producción de cualquier medio informativo tradicional –internet también en esto es un planeta aparte- tiene un momento muy delicado, el cierre: cuando llega, la crónica tiene que estar lista para ser imprimida o incluida en la escaleta del informativo de televisión o boletín radiofónico. Y cuando se acerca el cierre, en cualquier redacción es habitual escuchar al jefe de turno una frase terrible: “tiramos con lo que hay”. Sigue leyendo