La Justicia se autoindemniza

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 5 de la Audiencia Nacional ha reconocido a un compañero de tribunal, Eloy Velasco, juez central de Instrucción 6 de ese mismo órgano, el derecho a percibir una indemnización de 7.200 porque tras sus últimas 36 guardias de ocho días de duración cada una no pudo disfrutar de una sola hora de descanso. Una guardia judicial de ocho días de duración es complicada; no poder descansar cuando termina es duro; que eso se repita 36 veces seguidas es una aberración, y que el afectado tenga que recurrir por ello a los tribunales tiene un punto de astracanada. Y el conjunto es un claro síntoma de la necrosis que padece el tejido judicial español.

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco

El caso del juez Velasco es mucho más habitual de lo que puede parecer. Este mismo jueves, el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo 4 de la Audiencia Nacional ha condenado al Estado a indemnizar con 6.600 euros al juez de Instrucción 3 de Granollers que entre marzo de 2011 y octubre de 2013 realizó 33 guardias semanales sin poder disfrutar del correspondiente día de descanso. Sigue leyendo

Si el juez Ruz lo pide…

El juez Pablo Ruz podrá seguir al frente de los sumarios que investigan la financiación irregular del PP (los casos Gürtel y Bárcenas)… si él lo pide. Esas cuatro simples palabras encierran toda la gravedad de la decisión adoptada ayer martes por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que aprobó sacar a concurso, junto a otras 363, la plaza de sustitución que ocupa en la Audiencia Nacional, lo que en la práctica le expulsa de ese tribunal, pero podrá seguir instruyendo aquellos sumarios de especial complejidad… si él lo pide, si demuestra un interés particular en esas causas, lo que permitiría cuestionar su imparcialidad, que es el camino más directo que tiene un juez hacia su deslegitimación.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.

El juez Ruz llegó al Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional en junio de 2010 para cubrir el hueco dejado por Baltasar Garzón, suspendido de manera cautelar por la apertura de tres procedimientos judiciales que, años después, determinaron su expulsión de la carrera judicial. El titular del juzgado pasó a ser entonces el magistrado Miguel Carmona, que nunca llegó a pisarlo: cuando obtuvo la plaza era vocal del CGPJ y al término del mandato fue destinado a Londres como magistrado de enlace con las autoridades judiciales británicas.

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